Por Scott Wiggins - CEO de Petsky PrunierLa crisis financiera mundial aceleró la caída de la economía global. Si bien la actividad de fusión y adquisición (M&A) ha estado decayendo desde hace más de un año, las condiciones actuales también han acelerado la caída de M&A.
Actualmente vemos menos targets “debo tener”, que fueron reemplazados por más vendedores “debo vender”. Por el contrario, hay menos compradores “ya”, los cuales fueron reemplazados por más “compradores potenciales” (especialmente inversores financieros). Esto significa que las operaciones estratégicas centrales de las compañías rentables serán el tipo de transacción más probable. Nuestras observaciones mencionadas a continuación se aplican a los vendedores y compradores de todos los tamaños y regiones del mercado publicitario online; es decir, los riesgos y las preocupaciones abundan en todos los rincones del mercado.
Las operaciones que hoy están en curso en general surgieron a partir de transacciones iniciadas en el 2do trimestre o antes. Desde luego, es posible que muchas de estas operaciones aún no se hayan cerrado debido a que los participantes se ven obligados a prestar mayor atención al efectivo, la liquidez y a los escenarios decrecientes. La aproximación de fin de año probablemente no impulse urgencia por cerrar operaciones, de modo que no esperamos la típica corrida anual para completar operaciones para fin de año (a pesar de que se perciba el deseo de cerrar antes del régimen impositivo más elevado que se espera en los Estados Unidos). Dado que la dilución sigue siendo inaceptable aun para los compradores estratégicos y las cifras por forma carecen de credibilidad, las sinergias son concretas y obvias; es decir, hay baja rentabilidad, el número de trabajadores es demasiado alto, hay situaciones “desordenadas”, hay concentración cliente/socio u otros riesgos y panoramas inciertos que pueden crear dilución o problemas.
Actualmente hay un mayor grado de incertidumbre a través de todos los elementos de una operación (pronósticos, certeza de cierre de la operación, plazos de la operación) acompañado por un estado de ánimo de creciente cautela, incluso cierta desconfianza. En consecuencia, el típico proceso de M&A con límites de tiempo fijos es menos confiable en este mercado. Esperamos que se aplique la minuciosa diligencia debida, que incluya también temas menos comunes, tales como problemas sociales, mientras se evalúan claves para el éxito a largo plazo de las operaciones. En conjunto, los banqueros de M&A deberán ser creativos y pacientes, y esperar menos licitadores múltiples y situaciones competitivas para las compañías que representen.
Los vendedores también necesitarán ser más creativos y flexibles. La limitada disponibilidad de financiación (estratégica y de capital privado) y la mayor conservación del efectivo alterarán la estructura de las operaciones. Por ejemplo, incluso las compañías relativamente fuertes y rentables pueden recibir el buen consejo de considerar opciones de crecimiento de capital/financiación estructurada como alternativa para una M&A si se requiere liquidez y no es absolutamente necesario realizar una venta. No es sorprendente que las compañías con flujo de caja positivo tengan más opciones en comparación con las que aún no son rentables. Incluso, esperamos ver más financiación y concesión de vendedores junto con pagos contin- gentes y diferidos como parte de muchos debates sobre M&A. Si bien esperamos que las expectativas de los vendedores bajen como conse- cuencia de este entorno, la historia nos dice que las tasaciones más bajas en general generan menos transacciones de M&A.